Archivo de la etiqueta: Historia Medieval

Wagner y la Historia: “Rienzi” y la Roma medieval

La presencia de temas históricos en la música no es un fenómeno reciente, sino que ha sido muy común desde hace siglos. Ejemplo de ello es uno de los géneros con mayor recorrido de la música contemporánea, la ópera, caso de una de las obras más conocidas de Richard Wagner, Rienzi, estrenada en el ya lejano año de 1842. En esta composición -una “grand opera” de la que el propio Wagner renegó años más tarde por considerarla simplemente una obra de formación- se reflejan los últimos acontecimientos de la vida de Cola di Rienzo, un destacado personaje de la Roma bajomedieval; si bien Wagner no se basó para el libreto en biografías académicas, sino en la novela Rienzi, el último de los tribunos, de Edward Bulwer-Lytton.

repres.rienzi.1869

Nicola Gabrini, conocido como Cola di Rienzo, fue un notario papal que, gracias al apoyo del papa Clemente VI, logró hacerse con el poder en la ciudad de Roma a mediados del siglo XIV, tras convertirse en tribuno del pueblo y desalojar del gobierno a las familias aristocráticas locales. En Rienzi se obviará buena parte de la biografía del protagonista: no se reflejan sus años de juventud, ni tampoco su fulgurante ascenso al poder, sino que solo aparecen sus últimos años, tras ser proclamado “tribuno” por las masas populares romanas en el año 1347, tras una intensa campaña del propio Cola di Rienzo contra las principales familias aristocráticas de Roma (sobre todo los Colonna y los Orsini), apoyado por el papado, que tampoco tenía buenas relaciones con éstas. Wagner inicia esta popular opera en el momento en el que Cola di Rienzo está en la cumbre de su popularidad, cuando pese a los intentos de los aristócratas para asesinarlo y subvertir la situación, tiene el total apoyo de un pueblo al que ha seducido con diversas medidas políticas y el recurso a la grandeza perdida de la Roma clásica (de hecho, en el segundo acto se incluye una representación del episodio del suicidio de Lucrecia que desembocó en la proclamación de la República romana casi dos milenios antes, vinculando así ambas luchas antiaristocráticas). Tras salir victorioso de la revuelta de los antiguos oligarcas, mostrándose magnánimo con ellos, en los dos últimos actos se pasa ya al año 1354, con la decadencia de Cola di Rienzo, que por diversas causas ha perdido el favor del pueblo así como del papado, que se ve amenazado por sus aspiraciones sobre Italia-. Una nueva revuelta de las principales familias de la nobleza romana acaban con el asesinato de Rienzo, si bien en este caso la ficción se disocia bastante de la realidad: en la ópera el protagonista muere abrasado en el Capitolio, al que le habían plantado fuego, mientras que en realidad su cuerpo solo fue quemado tras haberlo decapitado.

Pero no solo el trágico final del tribuno es modificado con respecto a los hechos históricos, ya que tampoco es real el hilo referente a la relación entre su hermana Irene y Adriano, amigo de Rienzo y a la vez hijo de uno de sus principales enemigos. Asimismo, tampoco se profundiza en las razones políticas, económicas y sociales que permitieron el ascenso y la caída del protagonista. La ambientación si es en general realista -los diversos actos suceden en lugares reales como el Capitolio, el Foro o la iglesia de San Juan de Letrán, si bien al tratarse de una representación, el realismo de estos (como también las vestimentas y otros elementos) depende en buena medida del trabajo de cada director encargado de representar Rienzi.

Podemos decir, por tanto, que el extraordinario compositor Richard Wagner da muestras en Rienzi de su interés por temáticas históricas (aunque la Historia esté supeditada a la narración que le interesa representar), a lo que no serán ajenos otros grandes de la música clásica en general, y de la ópera en particular. En otros estilos musicales de aparición mucho más reciente el pasado también será empleado en las letras, aunque no está de más tratar también a géneros ahora menos populares, pero que tanta importancia han tenido, y que nos permiten comprobar que el pasado nunca ha dejado de ser sumamente sugestivo para el Arte.

Enlace al audio de “Rienzi” completa:

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Escenarios con Historia: El castillo de Alnwick

No es la primera vez que vemos en películas y series que usan como escenarios localizaciones reales. Ciertamente no es un mal método pues ayuda a meterse dentro de la ambientación, aunque bien es cierto que no siempre los lugares que se utilizan se corresponden a la misma época que recrean. Relacionado con esto, hoy os hablaremos del castillo de Alnwick (Northumbria, Inglaterra).

Si nos remontamos a sus orígenes, se sabe que Ivo de Vesci, que tenía el señorío de Alnwick, fue el que comenzó a edificar el castillo en el año 1096. Con el paso del tiempo, fue protagonista de numerosos enfrentamientos, uno de ellos en 1174, en el que tuvo lugar una contienda entre el rey Guillermo I de Escocia y los ingleses liderados por Ranulf de Glanvill. Incluso se llegó a pedir su demolición (ya que estaba en un punto estratégico importante, siendo este la frontera entre Inglaterra y Escocia), pero finalmente no se realizó.

En el siglo XIII cambió de manos y pasó a pertenecer a la familia Percy, siendo ocupado posteriormente por tropas Lancaster durante la Guerra de las Rosas. Finalmente, esta familia continuó teniendo su posesión hasta que, en 1981, sirvió de residencia estudiantil. Actualmente sigue cumpliendo con esta función, además de estar abierto al público en general, ya que se hacen actividades de todo tipo, no solo la visita por el castillo, sino también juegos para niños y jóvenes en el que pueden vestirse con ropajes medievales, jugar a juegos de aquella época y realizar manualidades, dando así una amplia oferta de ocio para todas las edades.

Volviendo a lo audiovisual, se ha podido ver parte de este castillo, por ejemplo, en Harry Potter y la Piedra Filosofal, en la escena en la que aprenden a volar con la profesora Hooch, representando Alnwick parte del castillo de Hogwarts; en la afamada Downton Abbey sirviendo como escenario del castillo Brancaster en dos especiales de Navidad; la película Elizabeth, en la que se puede ver en una batalla haciendo del castillo de Leith; Robin Hood de Kevin Costner donde aparece brevemente el patio interior; e incluso en Star Trek: La nueva generación, en la que los oficiales del Enterprise van al castillo de Nothingham. Como podemos ver en estos casos, Alnwick no se utilizó para hacer de “si mismo” sino de otros castillos, en su mayoría, inventados.

Todos los años el castillo cierra una temporada (de octubre a marzo) pues la familia Percy pasa allí los inviernos, pero por poco tiempo, ya que el 29 de marzo reabre sus puertas con más actividades planificadas.


Enlaces de interés:

La Historia del castillo de Alnwick

Alnwick en lo audiovisual


[Imagen de portada extraída de: @filmtourismus]

Podcast #2: La saga Assassin’s Creed

Hoy hace diez años que llegó a nuestras consolas Altaïr Ibn-La’Ahad y para conmemorarlo, os traemos la primera parte del podcast sobre la saga Assassin’s Creed. En el haremos un repaso por el primer juego y la trilogía renacentista que tiene como protagonista al tan querido Ezio Auditore de Florencia.

Disfrutadlo y no dudéis en comentarnos!

Aquí lo tenéis en ivoox también.

Parte 2 del podcast.

Podcast 1º: El cine histórico y guión

Al Octavo Historiador le gusta charlar y más si es sobre Historia. A veces las palabras escritas no son suficiente para abordar lo mucho que nos apasiona nuestra profesión y por eso mismo inauguramos el formato podcast.

Aquí tenéis el resultado de cuatro horas de mucho hablar de cine y de qué se les pasó por la cabeza a los guionistas de las mismas. Además tenemos a dos invitados que ya habéis tenido ocasión de ver por nuestra revista: a Andoni Garrido, que lleva el canal de Pero eso es otra Historia y a Darth Presley, miembro de La Cámara de los Holocrones.

Siendo tantas horas, lo hemos divido en dos partes:

Parte 1

Parte 2 

Esperamos que lo disfrutéis tanto como nosotros al hacerlo.


[Imagen de portada: edición propia]

Catoira y el desembarco vikingo

La anterior semana se celebró en Catoira la 57º edición de la Romaría Vikinga, festividad que se lleva celebrando desde 1961 y que fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional en 1988 e Internacional en 2002.

Dicha romaría conmemora las incursiones normandas acontecidas en Catoira y más concretamente en las Torres de Oeste, cuya función era parar a estas antes de que llegasen a Santiago.

Desafortunadamente no pudimos estar toda la semana, pero sí acudimos el domingo, día en el que se recreaba dicho desembarco. La fiesta comenzó alrededor de las 10 de la mañana y entre las actividades programadas estaba un campamento vikingo de la mano de la asociación de recreación Ulf Klan, donde mostraban, por ejemplo, cómo se trabajaba la forja y la fragua. También había música medieval, una actuación del Circo Chosco y lo más animado de la espera, la llamada “troula animación”, en el que al son del tambor, tres vikingos animaban a todo el público.

Además de las actividades, había diferentes puestos, tanto de comida como de venta de todo tipo de objetos “medievales”, como coronas de flores que suele haber siempre en estas fiestas, ropa al estilo medieval, reproducciones de cuernos tanto para beber como para hacer sonar, cerámica conmemorativa del evento, etc.

Llegado el mediodía, comenzaron los preparativos para el desembarco. Este aconteció justo en frente de las Torres de Oeste. Un grupo de vikingos estaba ya en la playa animando a las embarcaciones que llegaban, que en total fueron unas tres (y una cuarta que desembarcó en otra parte del río Ulla). Entre ellas se encuentraba el Frederikssund, que es una réplica de un barco vikingo del siglo XI.

Después de verlo en directo, se puede apreciar que el campamento vikingo y posiblemente la obra de teatro (que transcurre antes del domingo), es lo más correcto históricamente que podremos encontrar, ya que prima sobre todo el disfrazarse y la diversión sin poner mucho énfasis de si es correcto o no para la época que conmemoran. Ejemplo de esto lo vemos en la abundante presencia de los míticos cascos con cuernos (que se sabe que no los llevaban así en la época). Por suerte la gran mayoría iba sin ellos, primando, sobre todo, una estética similar a la vista en la serie Vikings.

Quienes acudan a esta fiesta se encontrarán con todo tipo de actividades y entretenimientos. En cuanto a si las recomendamos o no, dependerá del gusto personal, aunque por suerte hay una amplia oferta donde escoger para el público.


 

Enlaces de interés: 

Video promocional

El desembarco vikingo


[Imagen de portada extraída de: Concello de Catoira]

Historia al son de Notre Dame

“-¡Hala! ¡Maldición!
-¡Mira ésa! ¡Fíjate qué cara!
-¡Bueno! ¡No es para tanto!
-¡Otra! ¡Que salga otra!
-¡Guillemette Maugerepuis, mira ese motro de toro! ¡Sólo le faltan los cuernos! ¿No será su marido?
-¡Otro! ¡Que salga otro!
-¡Por la barriga del papa! ¡Qué cara es ésa!”

                                                                   Nuestra Señora de París, Víctor Hugo

Historia al son de Notre Dame


[Imagen de portada extraída de: Captura propia]

Los caballeros de la mesa cuadrada: la cosa va de castillos

Todos tenemos en nuestra mente grandes momentos de Los caballeros de la mesa cuadrada, como las golondrinas y el transporte de cocos, los caballeros que dicen NI, el conejo blanco asesino, etc. Pero ¿y que hay de los lugares donde se encuentran los personajes? Esas murallas donde discuten y se lanzan animales, son reales y existen, y eso es lo que os traemos en esta nueva entrada, los lugares que fueron parte de la película y que tienen toda una historia detrás que nos habla del tiempo, y de lo que han contemplado sus muros a través de los años.

Los Caballeros de la mesa cuadrada: la cosa va de castillos


[Imagen extraída de: www.elfinalde.com