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Héroes de la Antártida

“18 de enero de 1912. El capitán Scott, acompañado de Evans, Wilson, Bowers y Oates, alcanza el Polo Sur, pero fracasa en la hazaña de ser el primero. Sobre el punto de latitud 0, ondea ya la bandera noruega del explorador Amundsen. Exhaustos y fracasados, emprenden el regreso.”

Mecano fue uno de los grupos más importantes en España en los años 80. Los conocemos por canciones como Mujer contra Mujer, Hijo de la Luna, Cruz de Navajas y un largo etcétera. En esta ocasión, os hablaremos de la canción Héroes de la Antártida, que apareció por primera vez en el álbum Descanso dominical en 1988.

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Fig. 1: Portada de Descanso dominical. Fuente: amazon.com

Lo primero que oímos es una voz en off relatando lo que parece ser el diario de la expedición llevada a cabo por el capitán Scott al Polo Sur, así como su fracaso al haber llegado antes que él el explorador noruego Roald Amudsen.

Robert Falcon Scott era capitán de la Marina Real Británica y ya había hecho otra exploración antes de la llamada “Expedición Terra Nova” (1910-1913). Puede que fracasasen en cuanto a ser los primeros en alcanzar el lugar, pero encontraron fósiles de plantas que sirvieron para probar que anteriormente la Antártida tuvo bosques.

Además, tuvieron que enfrentarse a un regreso duro y los miembros que conformaban el grupo comenzaron a caer. El primero fue Edgar Evans, que era teniente (“16 de febrero, Polo Sur. […] Evans va último de la fila y colgada de su mochila va la muerte dispuesta a demostrar que una vez muerto no se está mal en aquel lugar”). Ya en marzo, Lawrence Oates, oficial de caballería, empezó a sufrir de congelación (“6 de marzo y Oates no puede más, son sus pies dos cuchillas de cristal […] Y mientras duermen sale al paso de la eternidad”). Finalmente, quedaban solo tres personas.

“30 de marzo. Aquí acaba el diario de Bowers, Wilson y Scott. Que las ayudas que nunca nos llegaron vayan a los que quedaron, nuestros hijos, nuestras viudas. Como un inglés, mueren tres.”

Scott antes de partir a la expedición, había ordenado a los miembros que quedaban en su barco, que se enviasen trineos para recogerlos a la vuelta. Al parecer hubo problemas con el clima y para cuando pudieron zarpar y llegar al punto, no había nadie y tuvieron que volverse, dejando así condenados a los tres exploradores (Scott, Edward Wilson y Henry Bowers) que murieron en la barrera de hielo de Ross.

Ante nosotros tenemos una manera de lo más poética de narrar esta expedición que tan mal fue para sus integrantes. Misiones como esta hubo numerosas, algunas con más éxito que otras. Puede que no sepamos el nombre de todos los que perecieron, pero Mecano aportó cinco nombres que recordar.

¿Quién se acuerda del capitán Scott? Evans, Wilson, Bowers y Oates”


 

Enlaces de interés: 

Mecano – Héroes de la Antártida


[Imagen de portada extraída de: wikipedia.org]

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¿Sabías que…? (XXV): Un coche, algo de sexo y un poco de Historia en “Titanic”

La conocidísma y multipremiada Titanic (1997), dirigida por James Cameron, ha dejado un buen número de escenas icónicas y muy populares, como la de los dos personajes protagonistas, Jack y Rose, en la proa del barco ante una puesta de sol en medio del océano Atlántico, la del choque y posterior hundimiento de aquel navío que consideraban insumergible, la de Rose flotando en una puerta con Jack muriéndose -literalmente- de frío en el agua, la de éste dibujando desnuda a su efímero amor… Pero también es muy popular aquella en la que la pareja protagoniza unos tórridos momentos de pasión dentro de un coche que se encontraba en una de las bodegas del Titanic. Pero, ¿hubo en realidad algún coche en ese fatídico viaje de Southampton a Nueva York? ¿Fue esta una de las pocas licencias históricas que se tomó Cameron, u obedece a su intenso trabajo de documentación previo al rodaje?

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Los diversos expertos en aquella tragedia naval del año 1912 tienen opiniones encontradas, puesto que aunque hay indicios de que sería posible, la falta de fuentes hace imposible confirmarlo. La razón por la que el director optó por reflejar la presencia de un automóvil en el conocido buque de la White Star Line es que se conserva el testimonio de uno de los viajeros supervivientes, William E. Carter, que le reclama la cantidad de 5.000 dólares a su compañía aseguradora por haber perdido en el naufragio a sus dos perros y su vehículo, un Renault AX Limousine del año 1911, coche de fabricación francesa con un motor de dos cilindros, un interior de acabados bastante lujosos y que alcanzaba los 56 km/h (y que costaba poco más de 400 dólares; bastante menos que la indemnización reclamada por el propietario). Seguramente, el escrito de Carter fue el que motivó a James Cameron a incluir una réplica de ese modelo de automóvil en varias escenas, incluida esa de la apasionada relación carnal de Jack y Rose. Sin embargo, no parece que esto sea correcto a nivel histórico, ya que en su reclamación, el acaudalado superviviente estadounidense señala que en el manifiesto de carga su coche aparecía reflejado como una caja, al no estar totalmente ensambladas sus piezas. Por lo tanto, no parece posible que ninguna pareja empleara ese Renault en un posible escarceo amoroso transatlántico.

De todos modos, es imposible confirmar que la reclamación de Carter tenga base real, o que sí hubiera otros automóbiles en las bodegas del Titanic, puesto que el manifiesto de carga del barco se hundió con él y no se hizo copia alguna del mismo. Así pues, queda a la imaginación de cada uno la presencia real en aquel archiconocido buque de ese o cualquier otro coche, si bien para la mayoría de los que han disfrutado de la película, ese Renault AX Limousine estará siempre ligado a un efímero romance y a una mano apoyada en un cristal lleno de vaho.

Cine inmersivo: cómo vivir la Historia de otra manera

Por estas páginas ya os hemos hablado de otras maneras de experimentar la Historia, ya fuese con la recreación de batallas como la de Pazos de Arenteiro en 1809, el ataque vikingo a Catoira o las visitas teatralizadas en Monterrey, todas ellas con el objetivo de hacer que el público se enfrascase de lleno en la Historia. Siguiendo nuestro interés por estos derroteros, nos encontramos con una iniciativa de Vodafone yu, llamada What a Movie!, nacida con el interés de experimentar el cine de otros modos.

Este tipo de espectáculo se lleva realizando desde hace unos 10 años en Reino Unido, teniendo gran popularidad entre público. En España ha llegado de manera más reciente, siendo uno de los primeros ejemplos el que realizó Spectacular! que recreó la película Los Intocables (ambientada en los años 30).

En cuando a What a movie!, se lleva realizando desde 2016 y de momento han recreado las películas Tiburón, Drácula de Bram Stoker, Chicago, Rec y, la más reciente, Mi Gran Noche.

Lo interesante de esta propuesta, es la inmersión. Cogiendo de ejemplo las dos películas que tienen ambientación histórica de la anterior lista, Drácula y Chicago, vemos que en la primera nos trasladamos hasta Segovia, a una abadía, donde actores de carne hueso representaron escenas de la película. Finalmente, pudieron disfrutar de la proyección en el interior de la misma. Los trajes, el lugar y la puesta en escena, ayudaban al espectador a sentir que estaban siendo trasladados al siglo XIX. De igual modo ocurrió con Chicago, en el que se recreó un club clandestino de los años 20. Los asistentes pudieron disfrutar de música jazz, personajes históricos y mucho baile.

Lo que esta iniciativa nos demuestra, es que es posible fusionar el gusto por el cine y la recreación con otras actividades de entretenimiento, que hacen experimentar al público cómo debía de ser el ambiente en ese momento. Por ahora son pocas las proyecciones que han realizado, pero esperamos que en un futuro siga habiendo más de corte histórico.


 

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[Imagen de portada extraída de: vodafoneyuwhatamovie.es]

En la cabeza resuenan balas: trastorno por estrés postraumático y heavy metal

La guerra es un tema con presencia habitual en el mundo del audiovisual: batallas, actos heroicos individuales o colectivos, resistencia en las retaguardias, relaciones personales de todo tipo de aquellos que se encuentran inmersos en el contexto bélico… Es menos corriente, sin embargo, que se reflejen las consecuencias psicológicas derivadas de todo ello, entre las que destaca la aparición del Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT), afección psicológica caracterizada por la evocación reiterada del acontecimiento traumático, la reducción del nivel de respuesta a estímulos y el aumento del estado de vigilia. El TEPT empezó a ser descrito a finales del siglo XIX y se generalizó durante las dos guerras mundiales (en la Primera comenzó a ser conocido como “shell shock”), aunque solo fue definido por completo tras la Guerra de Vietnam. Y desde entonces nos podemos encontrar con referencias, por ejemplo, en el mundo de la música y, concretamente, en el heavy metal. Es el caso, por ejemplo, de tres canciones a las que aquí nos referiremos: To Hell and Back de Sabaton, Shell Shock de Manowar y War inside my head (dentro del tema Six degrees of inner turbulence) de Dream Theater.

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En To Hell and Back se nos presenta la historia de Audie Murphy, el soldado más condecorado de la II Guerra Mundial, cuya enorme popularidad facilitó que su historia de lucha contra la entonces llamada neurosis bélica llegara al gran público, tras escribir sus memorias y protagonizar una película sobre ellas. La canción de Sabaton, más que hacer un relato biográfico, se centra en las sensaciones de Murphy con respecto a la batalla de Anzio, durante la invasión aliada de Italia, que debido al TEPT revive constantemente en su cabeza, resonando aun en su cabeza los cañones, incluso en sus sueños, así como el recuerdo de sus compañeros caídos.

Sin embargo, como decíamos, cuando el TEPT comenzó a ser realmente conocido fue tras la Guerra de Vietnam, al haber sido diagnosticados alrededor de 70.000 soldados. Y a ese conflicto se refieren tanto War inside my head como Shell Shock. La primera de estas canciones es más genérica, pero podemos deducir que se refiere a Vietnam por las referencias al uso del napalm, lo que también se menciona en la segunda, en la que también señala que el soldado al que se le da voz estaba destinado en Saigón -capital survietnamita-. En ambas composiciones se hace referencia a las secuelas psicológicas de la guerra, como la constante sensación de revivirlo todo una vez de vuelta en casa, la de no encontrarse en casa sino todavía en el frente de combate, escuchando los gritos, los disparos o incluso los paisajes en los que todo ello tenía lugar.

Pero aunque el tema principal de la música a la que nos referimos sea el TEPT, es imposible desligarlo de los sucesos históricos en los que se enmarca. Y no solo nos podemos referir a los sucesos propiamente bélicos (como la batalla de Anzio o la Guerra de Vietnam), sino también a otros elementos: las condecoraciones militares (como ya se ha dicho, las acciones de Audie Murphy lo convirtieron en el veterano más condecorado. Entre las distinciones que le otorgaron estaban varios Corazones Púrpuras, que en Shell Shock el soldado al que se le da voz también dice tener, como prueba de su valor), el convulso clima social que rodeaba al conflicto vietnamita (en la composición de Manowar se muestra el rechazo hacia aquellos grandes hombres de negocios que no eran alistados), etc.

Así, comprobamos que el mundo de la música en general, y el heavy metal en particular, no solo trata en muchas ocasiones temas históricos, sino que incluso nos permite adentrarnos en las sensaciones más íntimas de aquellos que los protagonizaron. En este caso en concreto, nos acerca a un síndrome muy habitual en el ámbito militar, y que posiblemente -pese a ser definido hace poco tiempo- ha afectado a soldados de todas las épocas del pasado, lo que es una muestra más de que no hay Historia que no se pueda reflejar en el mundo audiovisual.


 

Enlaces a las canciones:

Sabaton. To Hell and Back:

Manowar. Shell Shock: https://www.youtube.com/watch?v=GaK_IGrWtmM

Dream TheaterWar inside my Head (en Six Degrees of Inner Turbulence): https://www.youtube.com/watch?v=nDWcAqL41t0


 

Podcast 1º: El cine histórico y guión

Al Octavo Historiador le gusta charlar y más si es sobre Historia. A veces las palabras escritas no son suficiente para abordar lo mucho que nos apasiona nuestra profesión y por eso mismo inauguramos el formato podcast.

Aquí tenéis el resultado de cuatro horas de mucho hablar de cine y de qué se les pasó por la cabeza a los guionistas de las mismas. Además tenemos a dos invitados que ya habéis tenido ocasión de ver por nuestra revista: a Andoni Garrido, que lleva el canal de Pero eso es otra Historia y a Darth Presley, miembro de La Cámara de los Holocrones.

Siendo tantas horas, lo hemos divido en dos partes:

Parte 1

Parte 2 

Esperamos que lo disfrutéis tanto como nosotros al hacerlo.


[Imagen de portada: edición propia]

Gangster Squad: policías y mafiosos con poca Historia

Ficha técnica:
Título: Gangster Squad: brigada de élite
Año: 2013
País: Estados Unidos
Director: Ruben Fleischer
Reparto: Sean Penn, Josh Brolin, Ryan Gosling, Emma Stone, Nick Nolte…

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La temática de la mafia y la lucha policial contra ésta ha sido bastante explotada en el cine, y en muchas ocasiones basándose en hechos y personajes históricos. Algo así era la idea para Gangster Squad: brigada de élite, película estadounidense que aborda  esa temática. Sin embargo, como veremos a continuación, la Historia apenas es una excusa para el desarrollo de la trama.

La acción se sitúa en el año 1949, momento en el que en la ciudad de Los Ángeles desarrolla su actividad delictiva el mafioso judío Mickey Cohen, que abarcaba actividades como las apuestas, el narcotráfico o el proxenetismo. Para combatirlo, el jefe de policía forma un grupo de élite -el Gangster Squad- reclutando a agentes no corruptos, entre los que destaca John O’Mara. Este grupo se encargará de combatir a Cohen de un modo paralegal, atacando sus negocios, hasta conseguir que acabe entre rejas. Si solo atendemos a esta breve sinopsis, el director Ruben Flesicher habría respetado muy bien la Historia, pero si nos ponemos a analizar el film con detenimiento, vemos que no es así: la figura de Mickey Cohen es real, y efectivamente fue uno de los mafiosos más destacados de la época, siendo conocido por su carácter y modos extremadamente violentos. Sin embargo, pese a que en la película se muestra que fue detenido por asesinato en 1949 tras una espectacular actuación de la Gangster Squad, en realidad su detención, juicio y encarcelamiento -en Alcatraz- no se produjo hasta 1951, y fue por evasión de impuestos. También fue real el Gangster Squad (oficialmente, la Organized Crime Intelligence Division del LAPD), aunque con notables diferencias con respecto a lo que podemos ver en el largometraje, empezando por el año de su creación, que no fue 1949 sino 1946. Tampoco es correcto que el impulsor fuera el jefe William “Bill” Parker (uno de los policías más polémicos y reconocidos durante décadas en los EE.UU.), puesto que éste accedió al cargo en 1950, si bien fue el que amplió el mayor medida sus recursos, como antes habían hecho -aunque fuera en menor medida- sus antecesores W. Worton y el creador de la brigada, C. Horrall. Tampoco tienen un reflejo fiel las acciones de la brigada, no tanto en su modo de actuación como en los hechos concretos relatados. Sí son reales los nombres de los miembros más destacados de la Gangster Squad, entre los que cabe destacar al principal protagonista, el sargento John O’Mara. No obstante, la trayectoria de alguno de ellos es muy distinta (de hecho, ninguno llega a fallecer en el contexto de la guerra contra la mafia, a diferencia de lo que se ve en la película).

También podemos reseñar otros detalles que, no por ser irrelevantes en la trama dejan de ser interesantes a la hora de un análisis histórico: además de la vestimenta o los automóviles, que concuerdan con la época, hay un elemento que no parece muy correcto -pero tampoco se puede afirmar categóricamente- como es el célebre cartel de Hollywood. La razón por la que se puede dudar de su corrección es que en él se puede leer “Hollywoodland”, en su forma original de 1923, lo que a principios de 1949 sería correcto, pero no en los siguientes meses, ya que ese año es cuando se reforma y se elimina el “land”. El hecho de que luzca limpio y lustroso -en vez de lo destrozado que estaba antes del arreglo- hace pensar que es un error representarlo así.

Por todo ello, podemos concluir que Gangster Squad: brigada de élite dista mucho de ser una película de la que se puedan extraer muchos datos históricamente verídicos, si bien verla puede ser una excusa parea acercarse a esta temática.

Sonidos bélicos construyendo Europa

Como hemos podido comprobar en repetidas ocasiones en El Octavo Historiador, la Historia es una habitual fuente de inspiración para la música. Un curioso ejemplo es Europa, canción de Globus, un conjunto musical británico creado en el año 2006 por la productora Immediate Music, especializada en realizar composiciones para trailers de películas. El primer trabajo de este peculiar grupo es Epicon, en donde está incluida la canción a la que aquí nos referimos, y que a nivel musical podríamos encuadrar en rock sinfónico, el metal sinfónico o la música épica.

 

En esta Europa, Globus hace un recorrido por la Historia del Viejo Continente, centrándose en algunas de las más importantes batallas que han tenido lugar en él. Sin embargo, y como sucede en todo el mundo audiovisual, vemos que hay un claro sesgo por el que a los compositores les parecen más interesantes determinados períodos históricos y ámbitos geográficos: quizás lo primero que llame la atención a quien lea la letra es que en la alabanza que se hace a Europa no hay referencia alguna a acontecimientos de la Antigüedad, pese a que buena parte del continente estuvo unificado políticamente en época romana. Más presencia tiene el Medievo, aunque casi siempre vinculado a dos territorios, Gran Bretaña y Francia (las batallas de Poitiers o Bannockburn y conflictos como la Guerra de las Dos Rosas y la Guerra de los Cien Años), salvo en la referencia a la caída de Bizancio y al amplio fenómeno del feudalismo. Nulo protagonismo tiene en la canción, sin embargo, la Época Moderna, en contraste con los conflictos de la Edad Contemporánea; una constante en la composición. Pero también en lo referente a este período histórico nos encontramos diferencias significativas temporal y espacialmente: del siglo XIX solo nos encontramos las referencias a las dos batallas que más nos remiten a la figura de Napoleón Bonaparte, Austerlitz y Waterloo, que significaron sus mayores victoria y derrota respectivamente. Ya en el siglo XX, apenas un episodio de la I Guerra Mundial, la batalla de Gallipoli, y otro de la Guerra Fría, la construcción del muro de Berlín. Y entre medias, el conflicto que se lleva la palma en esta canción, la II Guerra Mundial, y no solo por la referencia a bolcheviques y fascistas (incluida la Marcha sobre Roma de Mussolini y sus camisas negras en los años veinte): la Blitzkrieg alemana que permitió la rápida caída de Francia, las cruentas batallas de Leningrado y Stalingrado en territorio soviético, el bombardeo sobre la ciudad de Dresde, etc. Como podemos ver, todos estos hechos tuvieron lugar en el Occidente o estuvieron protagonizados en buena medida por países de Europa Occidental.

También hay que señalar que en Europa se hace una loa al Continente y se contrapone a un nuevo enemigo exterior (los versos referidos a aquellos que vuelven con bombas en su pecho o al nuevo califato no ofrecen duda de que este sería el integrismo islámico), aunque eso es objeto de otro análisis, al igual que el alegato final por el fin de los conflictos internos.

Por todo lo expuesto, comprobamos cómo hay una parte de la Historia que tiene bastantes más posibilidades de aparecer reflejada en el audiovisual, y normalmente Occidente y determinados períodos son los más “populares”. Por supuesto, esto no es algo necesariamente negativo; a fin de cuentas toda presencia de la Historia es algo positivo, y también nos puede llevar a preguntarnos el por qué (en este caso, el productor es británico, por lo que resulta comprensible que su Historia particular le resulte más interesante o esté más dispuesto a reflejarla en esta composición). Asimismo, es curioso que en la canción solo haya lugar para acontecimientos bélicos. Quizás, nuevamente, estos temas resulten más llamativos, o tal vez pueda ser un fiel reflejo de la conflictividad constante de estas tierras. En todo caso, siempre es de agradecer que la música no sea ajena a la Historia, y que esta sea una constante fuente de inspiración para canciones, y más si suenan tan bien como esta Europa de Globus.

Vídeo de la canción: