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Cantando hacia una feria del Medievo: “Scarborough Fair”

En El Octavo Historiador hemos comprobado cómo la Historia puede servir de inspiración para la composición de nuevas canciones, pero en ocasiones son sonidos de hace siglos los que nos permiten acercarnos más a nuestro pasado. Este es el caso de composiciones como Scarborough Fair, una canción que se lleva escuchando por tierras inglesas desde la Plena Edad Media, y que se ha dado a conocer por todo el mundo durante las últimas décadas gracias, sobre todo, a la versión del dúo Simon and Garfunkel.

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Se desconoce quién fue el autor de la canción de la que tratamos, ni tampoco en qué momento exacto se compuso o interpretó por primera vez, pero la hipótesis más aceptada sitúa su aparición en torno al siglo XII. En aquella época, la ciudad de Scarborough, ubicada en la costa oriental inglesa y bañada por el Mar del Norte, era uno de los nodos comerciales más importantes de la isla. De hecho, su feria -que comenzaba cada 15 de agosto- se prolongaba durante 45 días, atrayendo comerciantes de toda Gran Bretaña e incluso de la Europa continental, en un momento en el que el intercambio comercial era más intenso de lo que popularmente se suele creer.

En cuanto a la temática, un joven le habla al oyente y le solicita que, en caso de que se dirija a la feria de Scarborough, hable con su antigua amada -que vive allí-, y le diga que solo podrá recobrar su amor en caso de completar una serie de tareas imposibles (que le teja una camisa de batista -un tejido de lino- sin costuras o remiendos, que le consiga un acre de tierra entre el agua del mar y la tierra, que siegue la tierra con una hoz de cuero…). En cada una de las estrofas se repite un verso: “parsley, sage, rosemary and thyme” (en español, “perejil, salvia, romero y tomillo”). Aunque no está del todo claro a qué se debe esta enumeración de hierbas, posiblemente se refiera a una pócima popular por aquel entonces para lograr el enamoramiento de la persona deseada. Esto nos remite a varios aspectos interesantes relacionados con la cultura popular en el pasado; no solo a la importancia del medio natural a la hora de buscar remedios para cualquier mal, sino también a la visión del amor en época plenomedieval, y a la presencia del amor -y el desamor- romántico, tal y como lo señalaban los bardos que interpretaban composiciones como esta.

La popularidad de Scarborough Fair se debe, sobre todo, a la adaptación hecha por Simon and Garfunkel en 1966, y que aparece en la banda sonora de la película El Graduado. En España se han hecho también varias versiones utilizando la misma melodía, y entre ellas cabría destacar Romeiro ao lonxe, de Luar na Lubre, en la que también aparece como elemento recurrente las “herbiñas de namorar” gallegas.

Como decíamos antes, en este caso podemos hablar de que no es la Historia la que inspira canciones sino que, a la inversa, son algunas canciones las que nos hacen viajar al pasado, permitiéndonos escuchar lo mismo que personas del Medievo, y acercándonos un poco a las construcciones mentales de aquella época.

Simon and Garfunkel Scarborough Fair:

¿Sabías que…? (XIX) Boney M

Uno de los grupos más destacados del panorama musical disco europeo del siglo XX fue, sin duda, Boney M. Fundado a mediados de los 70, cosechó numerosos éxitos a finales de esa misma década e inicios de la siguiente, tanto por sus canciones como por el despliegue escénico que los caracterizaba. A día de hoy sus grandes éxitos todavía suenan en la radio y, algunos de ellos, nos acercan a diferentes episodios o personajes de la historia reciente.

La primera de ellas es Ma Baker (1977). Canción dedicada a Kate “Ma” Baker, una destacada figura en la esfera del crimen de la convulsa Norteamérica de principios del siglo XX. Sus cuatro hijos formaron en 1931 la banda criminal de los Barker-Karpis, la cual se suponía liderada por la propia Ma Baker. A día de hoy se duda que “Ma” fuese la cabeza de dicha organización, pero se tiene constancia de su participación activa en la misma, encargándose entre otras cosas de esconder a los miembros de la banda.

La segunda es Rivers of Babylon (1978). Esta canción no trata exactamente un episodio histórico, sino que reinterpreta algunos salmos bíblicos, en relación al sufrimiento del pueblo judío por su exilio de Jerusalén, tras la toma de la ciudad por el Imperio babilonio.

La tercera es Rasputin (1978). Grigori Rasputín, destacado sacerdote y místico ruso, fue consejero y médico de la familia del zar Nicolás, con anterioridad a la caída definitiva del zarismo. Personaje misterioso y excéntrico, es recordado principalmente por su truculenta y convulsa muerte, que le llegó a manos de la nobleza rusa, que habría utilizado todos los medios a su disposición para acabar con él. A pesar de ello, a día de hoy sigue sin aclararse si la muerte del místico se produjo por los múltiples disparos que recibió o por ahogamiento, tras ser arrojado al río Nevá por sus enemigos.

Por último, El Lute (1979). Eleuterio Sánchez Rodríguez, apodado El Lute, fue un polémico personaje de mediados del s. XX en España. Copó los medios de comunicación del momento al ser encarcelado por el robo de tres gallinas en un acto de necesidad, condena que provocó un gran revuelo social. A partir de ese momento, su lista de crímenes fue en aumento, así como su aparición en los medios de comunicación, llegando a ser condenado a la pena capital, de la cual finalmente acabaría por librarse.

Como podemos ver, Boney M hace un pequeño repaso a algunos personajes y hechos históricos poco conocidos, sobre todo en el caso de Ma Baker y El Lute. Resulta curioso que esta banda, conocida principalmente por los arrítmicos y estrambóticos bailes de Bobby Farrell -el integrante masculino del grupo- haya llenado las letras de sus canciones de personajes que, por una u otra razón, ya han pasado a formar parte de la historia.

#DestripandolaHistoria con un toque de humor

Todos conocemos los clásicos cuentos infantiles que se le relata a todo niño y niña desde pequeños, en los que tiende a haber valientes héroes que luchan airosamente contra algún villano. Muchos de ellos fueron tomados por Disney y, generalmente, son estas películas las que solemos dar por válidas, sin atender al hecho de que son meras versiones suavizadas de estas historias, en las que no prevalece tanto la penuria de la época ni las moralejas salvajes, sino más bien la idealización del amor y de la valentía, así como dar una explicación sobre el bien y el mal.

Sin embargo, si se investiga el origen de dichas historias, vemos que son mucho más crudas y crueles. Pascu y Rodri son dos youtubers españoles que, a través del canal Rodrigo Septién, nos muestran la versión primitiva de estos cuentos con su particular toque humorístico, bajo el título colectivo de “#DestripandolaHistoria”. Primeramente nos introducen la ambientación, ya que muchos están ubicados en regiones territoriales diferentes a las que estamos habituados. Ejemplo de ello es La Bella Durmiente, que fue “creada” por Giambattista Basile en Italia. A continuación nos relatan la fábula, empleando canciones escritas por ellos mismos y que siguen, en cierto modo, el modelo tradicional de transmisión oral, ya que al ser cantados eran más fáciles de recordar y de difundir. Finalizan siempre explicando la moraleja del cuento a su manera o realizando conclusiones que se sonsacan de los mismos, como que en La Bella y la Bestia los protagonistas resultan ser primos.

Este proyecto tan interesante comenzó hace apenas cuatro meses con la historia de San Valentín, continuando con la Bella y la Bestia, la Sirenita, la Cenicienta (versión china), Blancanieves y la Bella Durmiente, además de un vídeo dedicado a Harry Potter y la Piedra Filosofal. En muy poco tiempo, algunos de ellos llegaron incluso a superar el millón de visitas.

Con todo, hay que tener en cuenta que estos cuentos tienen realmente un origen incierto, propios de la tradición oral. En función de la región se podían conocer una versión u otra, dependiendo de la evolución natural de transmisión y del folclore al que se adscribían. Muchos de ellos fueron recopilados por grandes viajeros y fabulistas de diferentes regiones y épocas. En este campo, los más destacados fueron el ya citado Giambattista Basile (1575-1632) en Italia, el francés Charles Perrault (1628-1703), el chino Pu Songling (1640-1715) y los alemanes Jacob (1785-1863) y Wilhelm Grimm (1786-1859) -más conocidos como los Hermanos Grimm.

Por último, podríamos contaros lo que ocurre realmente en estos cuentos, pero para ello es mejor que visitéis el canal de YouTube de Rodrigo Septién y descubráis, por vosotros mismos, su gran trabajo.

Enlaces de interés:


[Imagen extraída de YouTube]

Sonidos bélicos construyendo Europa

Como hemos podido comprobar en repetidas ocasiones en El Octavo Historiador, la Historia es una habitual fuente de inspiración para la música. Un curioso ejemplo es Europa, canción de Globus, un conjunto musical británico creado en el año 2006 por la productora Immediate Music, especializada en realizar composiciones para trailers de películas. El primer trabajo de este peculiar grupo es Epicon, en donde está incluida la canción a la que aquí nos referimos, y que a nivel musical podríamos encuadrar en rock sinfónico, el metal sinfónico o la música épica.

 

En esta Europa, Globus hace un recorrido por la Historia del Viejo Continente, centrándose en algunas de las más importantes batallas que han tenido lugar en él. Sin embargo, y como sucede en todo el mundo audiovisual, vemos que hay un claro sesgo por el que a los compositores les parecen más interesantes determinados períodos históricos y ámbitos geográficos: quizás lo primero que llame la atención a quien lea la letra es que en la alabanza que se hace a Europa no hay referencia alguna a acontecimientos de la Antigüedad, pese a que buena parte del continente estuvo unificado políticamente en época romana. Más presencia tiene el Medievo, aunque casi siempre vinculado a dos territorios, Gran Bretaña y Francia (las batallas de Poitiers o Bannockburn y conflictos como la Guerra de las Dos Rosas y la Guerra de los Cien Años), salvo en la referencia a la caída de Bizancio y al amplio fenómeno del feudalismo. Nulo protagonismo tiene en la canción, sin embargo, la Época Moderna, en contraste con los conflictos de la Edad Contemporánea; una constante en la composición. Pero también en lo referente a este período histórico nos encontramos diferencias significativas temporal y espacialmente: del siglo XIX solo nos encontramos las referencias a las dos batallas que más nos remiten a la figura de Napoleón Bonaparte, Austerlitz y Waterloo, que significaron sus mayores victoria y derrota respectivamente. Ya en el siglo XX, apenas un episodio de la I Guerra Mundial, la batalla de Gallipoli, y otro de la Guerra Fría, la construcción del muro de Berlín. Y entre medias, el conflicto que se lleva la palma en esta canción, la II Guerra Mundial, y no solo por la referencia a bolcheviques y fascistas (incluida la Marcha sobre Roma de Mussolini y sus camisas negras en los años veinte): la Blitzkrieg alemana que permitió la rápida caída de Francia, las cruentas batallas de Leningrado y Stalingrado en territorio soviético, el bombardeo sobre la ciudad de Dresde, etc. Como podemos ver, todos estos hechos tuvieron lugar en el Occidente o estuvieron protagonizados en buena medida por países de Europa Occidental.

También hay que señalar que en Europa se hace una loa al Continente y se contrapone a un nuevo enemigo exterior (los versos referidos a aquellos que vuelven con bombas en su pecho o al nuevo califato no ofrecen duda de que este sería el integrismo islámico), aunque eso es objeto de otro análisis, al igual que el alegato final por el fin de los conflictos internos.

Por todo lo expuesto, comprobamos cómo hay una parte de la Historia que tiene bastantes más posibilidades de aparecer reflejada en el audiovisual, y normalmente Occidente y determinados períodos son los más “populares”. Por supuesto, esto no es algo necesariamente negativo; a fin de cuentas toda presencia de la Historia es algo positivo, y también nos puede llevar a preguntarnos el por qué (en este caso, el productor es británico, por lo que resulta comprensible que su Historia particular le resulte más interesante o esté más dispuesto a reflejarla en esta composición). Asimismo, es curioso que en la canción solo haya lugar para acontecimientos bélicos. Quizás, nuevamente, estos temas resulten más llamativos, o tal vez pueda ser un fiel reflejo de la conflictividad constante de estas tierras. En todo caso, siempre es de agradecer que la música no sea ajena a la Historia, y que esta sea una constante fuente de inspiración para canciones, y más si suenan tan bien como esta Europa de Globus.

Vídeo de la canción:

Eurovisión y las canciones con Historia: Efeméride de mayo

Esta noche se celebrará el certamen musical más longevo y (todavía en emisión) del mundo, Eurovisión. Y para conmemorarlo, el Octavo Historiador le va a dedicar la efeméride del mes de mayo.

El festival de Eurovisión surgió en 1956, pocos años después de la creación de la Unión Europea (1951/1957), (Quintanilla, 2005: p. 123). Se basó en el Festival de la Canción de San Remo, que se llevaba celebrando en Italia desde 1951. Desde sus orígenes, se han presentado innumerables canciones de muy diversas temáticas, pero lo que aquí nos atañe, son las que nos hablan de Historia. Debido a la enorme cantidad de temas, solo veremos las ganadoras que tuvieron temática histórica.

Hagamos un repaso de cuáles son de este tipo:

1969: De Troubadour por Lenny Kuhr. La canción representante de los Países Bajos nos habla de un trovador medieval y lo que su música le hace experimentar a los que la oyen. A pesar de ello, no especifica ningún año en concreto, ni habla de ningún personaje real. El estilo de la música, evoca en cierta medida, la época sobre la que nos canta.

1974: Waterloo por ABBA. La muy conocida canción del grupo sueco ABBA también tiene temática histórica. En ella nos comparan la rendición de Napoleón en la Batalla de Waterloo en 1815, que enfrentó al Imperio francés contra la Séptima Coalición, con la rendición de una chica a las peticiones de su amado. A modo de curiosidad, el director que llevó la orquesta durante la actuación del grupo en Eurovisión, iba vestido como Napoleón Bonaparte.

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Fig. 1: ABBA, junto a su “Napoleón”.

1982: Ein bißchen Frieden por Nicole Hohloch. Este tema enviado por Alemania al certamen no habla exactamente de algo histórico, pero es, en parte, reflejo del momento en que se sitúa. En la letra, la cantante pide paz para el mundo, paz para unos años llenos de guerras (la Guerra Fría, la Guerra de las Islas Malvinas, la invasión de Irán por Irak), además de varios atentados y masacres que venían sucediendo desde los 80.

1990: Insieme: 1992 por Toto Cutugno. El título, y la canción en sí, se refiere al (en su momento) futuro Tratado de la Unión Europea, que se firmaría en el año 1992. La letra también habla de que Europa debe estar unida.

1998: Diva por Dana International. Este tema de Israel no es exactamente histórica al uso. Habla sobre mujeres poderosas y menciona el nombre de algunas de ellas, como Cleopatra, última reina de la dinastía Ptolemaica, así como de la diosa griega Afrodita y la romana Victoria.

2016: 1944 por Jamala. Ucrania. Es la más reciente de todas, al ser la ganadora del festival el año pasado. En el momento de su presentación, lo que más se destacó de dicha canción fue su trasfondo, que trata sobre la deportación de los tártaros de Crimea por la URSS. La cantante (y también autora) se basó en las vivencias de su bisabuela, la cual experimentó dicha expulsión.

Como podemos ver, de las 65 canciones ganadoras, solo un total de 6 tratan la Historia, y algunas de ellas con ciertas reservas. Muy pocas para la cantidad de canciones que hemos visto. Esto se debe, en parte, a la prohibición que hay sobre la inclusión de temáticas políticas en las canciones, que suelen afectar anualmente el cambio de las letras de algunas de las elegidas para representar a su país. Ejemplo de esto fue el Chiki-chiki de Chikilicuatre, que representó a España en 2008.



Bibliografía:

Miguel Ángel. (2005). Eurovisión. Cuadernos de pensamiento político FAES, Nº 7 , 119-138.

Enlaces de interés:


[Imágenes extraídas de: http://7www.ecestaticos.com/ y https://ogaespain.files.wordpress.com/]

Guyana se tiñe de sangre: la masacre de Jonestown, narrada por Manowar

Un 18 de noviembre de 1978 más de 900 personas yacían en el suelo en Jonestown, sede del “Peoples Temple”, una comunidad religiosa dirigida por Jim Jones. Acababa de tener lugar un suceso considerado como el mayor suicidio en masa de todos los tiempos, aunque quizás fuera más exacto considerarlo un asesinato. Estos hechos generaron un fuerte impacto en la sociedad estadounidense, de donde procedía aquel grupo, y pronto quedaron reflejados en el mundo audiovisual. Uno de los ejemplos más destacados es la canción Guyana (The Cult of the Damned), incluida en el disco Sign of the Hammer, lanzado en 1984 por Manowar, uno de los grupos más conocidos y paradigmáticos del heavy metal norteamericano.

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La historia del Templo del Pueblo arranca en Indiana, cuando Jim Jones, un joven defensor de la igualdad racial vinculado al Partido Comunista estadounidense, funda el Templo del Pueblo, una comunidad protestante acorde a sus ideas. Pronto se traslada a San Francisco, donde va adquiriendo mayor notoriedad; pero ante las sospechas de que algunas de sus actividades eran delictivas, Jones decide fundar un asentamiento en Guyana, donde llevaría a cabo un proyecto de comunidad socialista bajo su control. Allí le acompañaron centenares de seguidores, en buena parte afroamericanos. En Guyana (The Cult of the Damned) se hace referencia al duro trabajo de la tierra en aquel asentamiento tropical, siempre bajo el férreo control de Jim Jones, que detentaba un poder absoluto y trataba de evitar a toda costa cualquier deserción –lo vemos en versos como (…) we all worked the land, too afraid to look up, we all feared his hand (todos trabajábamos la tierra, demasiado asustados para buscar, todos temíamos su mano); Were you a God or a man in a play, who took our applause and forced us to stay? (¿Eras un dios o un hombre actuando, quien consiguió nuestro aplauso y nos obligó a quedarnos?), etc.-. Pero las noticias llegaron a EE.UU., y el congresista Leo Ryan fue enviado a Jonestown a investigar. Cuando se disponía a regresar, junto con algunos disidentes de la comunidad, fue asesinado, e inmediatamente Jones optó por ejecutar lo que él consideraba un último “acto revolucionario” contra el sistema: un suicidio en masa. Todos los miembros de la comunidad fueron obligados a ingerir cianuro potásico diluido en una bebida dulce (en la canción se refleja la creencia popular de que fue con Kool-Aid: Thank you for the Kool-Aid, Reverend Jim (Gracias por el Kool-Aid, reverendo Jim). De hecho, drink the Kool-Aid pasó a ser una frase hecha que significa “aceptar hacer algo negativo por sentirse presionado para ello”). Los primeros en fallecer fueron los más de 200 niños, a los que se obligó a beber el veneno, siguiéndole después el resto, si bien Jim Jones falleció por un disparo –Now all together we lived as we died, on your command, by your side; Be good to the children and old people first, hand them a drink, they’re dying of thirst (Ahora todos juntos como hemos vivido como hemos muerto, a tus órdenes, a tu lado; Sed buenos con los niños y los ancianos en primer lugar, dadles una bebida, que están muriéndose de sed); etc.-.

Como hemos visto, la masacre de Jonestown tuvo un impacto importante en la cultura popular estadounidense, y este tema de Manowar es una muestra más del interés que generaron esos sucesos, que también se han visto reflejados en otros elementos del mundo audiovisual (música, cine, etc.). A fin de cuentas, es habitual que los episodios más oscuros sean los que más focos acaparan.

 Enlace a Guyana (The Cult of the Damned), de Manowar:

Ecos del pasado que susurran runas: la música de Wardruna

El interés por la Historia nórdica está bastante extendido en la actualidad y encontramos elementos de la cultura vikinga presentes en películas, series, libros, etc. La música no es una excepción, y no son pocos los grupos que hacen referencia en sus letras al mundo nórdico. De este interés llega incluso a surgir un subgénero musical en el que la temática vikinga es la protagonista –el conocido como “Viking Metal”-, rememorando a los guerreros escandinavos que combatieron por buena parte de Europa en numerosas campañas durante el Medievo. También ha tenido gran protagonismo el aspecto mitológico, con las venturas y desventuras de los principales dioses nórdicos como protagonistas.

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Pero la religiosidad de aquellos hombres del norte iba más allá de los relatos de sus divinidades, ya que todo un complejo universo simbólico empapaba su sociedad y daba forma a todas sus manifestaciones culturales. Es precisamente esa atmósfera particular la que pretende recrear Wardruna, un proyecto musical noruego nacido en el año 2003 y formado por Einar Selvik “Kvitrafn”, Kristian Eivind Espedal “Gaahl” –destacado vocalista de black metal- y Lindy Fay Hella. Para cumplir su objetivo de alcanzar un sonido que pueda remitir al de hace siglos, en las composiciones de Wardruna se emplean principalmente instrumentos similares a los de aquella época (kraviklyras, talharpas, así como diversos instrumentos elaborados huesos, astas, pieles, etc.), lo que muestra el interés en ser fieles a la historia musical de la zona. Asimismo, sus canciones están siempre acompañadas de variados sonidos naturales, como pueden ser la lluvia, el crepitar del fuego, el viento ululando, el galope de los caballos, etc. En cuanto a las letras, buena parte de ellas son interpretadas en idioma nórdico antiguo –si bien algunas están en noruego actual-, y siempre hacen referencia a elementos de la religiosidad y la mentalidad de época vikinga (las divinidades, la estructura del universo, la escala de valores, etc.)

Todo ello ha cristalizado, hasta la fecha, en tres álbumes que constituyen una trilogía: Runaljod – gap var Ginnunga (2009), Runaljod – Yggdrasil (2013) y Runaljod – Ragnarok (2016). Cada uno de estos discos de Wardruna está dedicado a un conjunto de runas, hasta componer temas referidos a cada uno de los 24 símbolos que conforman el futhark antiguo (la más primitiva forma del alfabeto rúnico, que no era empleado solo como modo de escritura, sino que tenía un significado mágico), cada uno con sus peculiares características e interpretaciones.

Los géneros musicales en los que suele etiquetarse Wardruna (folk y ambient) son bastante susceptibles de tener presentes elementos históricos a la hora de componer, y así ha sido en este caso que, quizás, sea de los más conocidos, al haber sido empleadas muchas de las canciones de este grupo en la popular serie televisiva Vikings.