Archivo de la categoría: Historia Contemporánea

Lore: Folclore con historia

Ficha técnica:

Título: Lore
Año: 2017
Producción: Amazon Studios / Propagate Content / Valhalla Entertainment
Creador: Aaron Mahnke
Duración: 6 episodios (40 min)
País: EE.UU.

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Las leyendas propias del folclore popular, así como la superstición, nacen a menudo de hechos que ocurrieron en la realidad, a pesar de sufrir alteraciones con el paso del tiempo que las empañan de misticismo y de sucesos difíciles de explicar. Aaron Mahnke nos narra, de este modo, un caso diferente en cada capítulo, intentando explicar la historia real que rodea a algunos de estos sucesos.

El formato de la serie se divide entre la interpretación del relato y las explicaciones del propio Mahnke como narrador, que nos explica qué nos dicen las fuentes al respecto, con un cuidado trabajo de documentación. En el primer capítulo, por ejemplo, nos presenta el origen de la “tapefobia”, o miedo a ser enterrado vivo, tema que preocupaba sobre todo en el siglo XIX y del que también escribió Edgar Allan Poe en “El entierro prematuro”. Con ello aprendemos distintas técnicas en las tumbas que permitían saber si alguien fue enterrado antes de tiempo, como la inclusión de una campana que podía ser movida desde el interior del ataúd. También la razón por la que existían salas de espera mortuorias, donde los cuerpos de los fallecidos esperaban a presentar signos de descomposición para poder ser declarados oficialmente muertos. Este miedo se acrecentó con la idea de la existencia de los vampiros, popularizada por Bram Stoker a finales de siglo.

Por otro lado, tal como se refleja en el resto de episodios, en muchas ocasiones se usaba la presencia de demonios y brujas como causantes de los males que sucedían en el momento. A día de hoy, en cambio, encontramos que detrás de estos seres malignos se escondían realmente enfermedades, en su mayoría mentales, además de servir como escusa para justificar el sometimiento del poder del hombre sobre la mujer, víctima de un porcentaje muy elevado de estos casos. Hasta hace no tanto, si una mujer sobresalía por su rebeldía, inteligencia, independencia o sencillamente por querer ser algo diferente a lo impuesto, podía fácilmente ser internada en un psiquiátrico por petición de su marido o de su padre.

Ejemplo de ello fue Bidget Cleary, irlandesa de finales del siglo XIX que fue quemada viva por su marido, quien creía que esta había sido sustituida por las hadas según una superstición local. Otro caso es el de Rosemary Kennedy, hermana del presidente americano JFK, víctima de una técnica que puso de moda el Dr. Walter Freeman en los años 40: la lobotomía cerebral, que le causó secuelas permanentes.

Estos y otros casos, son tratados con especial detalle a través de los seis capítulos de Lore, que se complementan con el podcast que creó el propio autor en 2015 y del cual surgió la idea de la serie. Este cuenta, hasta la fecha, con 82 episodios de media hora de duración aproximada, y guarda el mismo enfoque que la versión televisiva.


[Imágenes extraídas de http://www.filmaffinity.com y de http://www.vox.com]

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Héroes de la Antártida

“18 de enero de 1912. El capitán Scott, acompañado de Evans, Wilson, Bowers y Oates, alcanza el Polo Sur, pero fracasa en la hazaña de ser el primero. Sobre el punto de latitud 0, ondea ya la bandera noruega del explorador Amundsen. Exhaustos y fracasados, emprenden el regreso.”

Mecano fue uno de los grupos más importantes en España en los años 80. Los conocemos por canciones como Mujer contra Mujer, Hijo de la Luna, Cruz de Navajas y un largo etcétera. En esta ocasión, os hablaremos de la canción Héroes de la Antártida, que apareció por primera vez en el álbum Descanso dominical en 1988.

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Fig. 1: Portada de Descanso dominical. Fuente: amazon.com

Lo primero que oímos es una voz en off relatando lo que parece ser el diario de la expedición llevada a cabo por el capitán Scott al Polo Sur, así como su fracaso al haber llegado antes que él el explorador noruego Roald Amudsen.

Robert Falcon Scott era capitán de la Marina Real Británica y ya había hecho otra exploración antes de la llamada “Expedición Terra Nova” (1910-1913). Puede que fracasasen en cuanto a ser los primeros en alcanzar el lugar, pero encontraron fósiles de plantas que sirvieron para probar que anteriormente la Antártida tuvo bosques.

Además, tuvieron que enfrentarse a un regreso duro y los miembros que conformaban el grupo comenzaron a caer. El primero fue Edgar Evans, que era teniente (“16 de febrero, Polo Sur. […] Evans va último de la fila y colgada de su mochila va la muerte dispuesta a demostrar que una vez muerto no se está mal en aquel lugar”). Ya en marzo, Lawrence Oates, oficial de caballería, empezó a sufrir de congelación (“6 de marzo y Oates no puede más, son sus pies dos cuchillas de cristal […] Y mientras duermen sale al paso de la eternidad”). Finalmente, quedaban solo tres personas.

“30 de marzo. Aquí acaba el diario de Bowers, Wilson y Scott. Que las ayudas que nunca nos llegaron vayan a los que quedaron, nuestros hijos, nuestras viudas. Como un inglés, mueren tres.”

Scott antes de partir a la expedición, había ordenado a los miembros que quedaban en su barco, que se enviasen trineos para recogerlos a la vuelta. Al parecer hubo problemas con el clima y para cuando pudieron zarpar y llegar al punto, no había nadie y tuvieron que volverse, dejando así condenados a los tres exploradores (Scott, Edward Wilson y Henry Bowers) que murieron en la barrera de hielo de Ross.

Ante nosotros tenemos una manera de lo más poética de narrar esta expedición que tan mal fue para sus integrantes. Misiones como esta hubo numerosas, algunas con más éxito que otras. Puede que no sepamos el nombre de todos los que perecieron, pero Mecano aportó cinco nombres que recordar.

¿Quién se acuerda del capitán Scott? Evans, Wilson, Bowers y Oates”


 

Enlaces de interés: 

Mecano – Héroes de la Antártida


[Imagen de portada extraída de: wikipedia.org]

¿Sabías que…? (XXV): Un coche, algo de sexo y un poco de Historia en “Titanic”

La conocidísma y multipremiada Titanic (1997), dirigida por James Cameron, ha dejado un buen número de escenas icónicas y muy populares, como la de los dos personajes protagonistas, Jack y Rose, en la proa del barco ante una puesta de sol en medio del océano Atlántico, la del choque y posterior hundimiento de aquel navío que consideraban insumergible, la de Rose flotando en una puerta con Jack muriéndose -literalmente- de frío en el agua, la de éste dibujando desnuda a su efímero amor… Pero también es muy popular aquella en la que la pareja protagoniza unos tórridos momentos de pasión dentro de un coche que se encontraba en una de las bodegas del Titanic. Pero, ¿hubo en realidad algún coche en ese fatídico viaje de Southampton a Nueva York? ¿Fue esta una de las pocas licencias históricas que se tomó Cameron, u obedece a su intenso trabajo de documentación previo al rodaje?

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Los diversos expertos en aquella tragedia naval del año 1912 tienen opiniones encontradas, puesto que aunque hay indicios de que sería posible, la falta de fuentes hace imposible confirmarlo. La razón por la que el director optó por reflejar la presencia de un automóvil en el conocido buque de la White Star Line es que se conserva el testimonio de uno de los viajeros supervivientes, William E. Carter, que le reclama la cantidad de 5.000 dólares a su compañía aseguradora por haber perdido en el naufragio a sus dos perros y su vehículo, un Renault AX Limousine del año 1911, coche de fabricación francesa con un motor de dos cilindros, un interior de acabados bastante lujosos y que alcanzaba los 56 km/h (y que costaba poco más de 400 dólares; bastante menos que la indemnización reclamada por el propietario). Seguramente, el escrito de Carter fue el que motivó a James Cameron a incluir una réplica de ese modelo de automóvil en varias escenas, incluida esa de la apasionada relación carnal de Jack y Rose. Sin embargo, no parece que esto sea correcto a nivel histórico, ya que en su reclamación, el acaudalado superviviente estadounidense señala que en el manifiesto de carga su coche aparecía reflejado como una caja, al no estar totalmente ensambladas sus piezas. Por lo tanto, no parece posible que ninguna pareja empleara ese Renault en un posible escarceo amoroso transatlántico.

De todos modos, es imposible confirmar que la reclamación de Carter tenga base real, o que sí hubiera otros automóbiles en las bodegas del Titanic, puesto que el manifiesto de carga del barco se hundió con él y no se hizo copia alguna del mismo. Así pues, queda a la imaginación de cada uno la presencia real en aquel archiconocido buque de ese o cualquier otro coche, si bien para la mayoría de los que han disfrutado de la película, ese Renault AX Limousine estará siempre ligado a un efímero romance y a una mano apoyada en un cristal lleno de vaho.

Cine inmersivo: cómo vivir la Historia de otra manera

Por estas páginas ya os hemos hablado de otras maneras de experimentar la Historia, ya fuese con la recreación de batallas como la de Pazos de Arenteiro en 1809, el ataque vikingo a Catoira o las visitas teatralizadas en Monterrey, todas ellas con el objetivo de hacer que el público se enfrascase de lleno en la Historia. Siguiendo nuestro interés por estos derroteros, nos encontramos con una iniciativa de Vodafone yu, llamada What a Movie!, nacida con el interés de experimentar el cine de otros modos.

Este tipo de espectáculo se lleva realizando desde hace unos 10 años en Reino Unido, teniendo gran popularidad entre público. En España ha llegado de manera más reciente, siendo uno de los primeros ejemplos el que realizó Spectacular! que recreó la película Los Intocables (ambientada en los años 30).

En cuando a What a movie!, se lleva realizando desde 2016 y de momento han recreado las películas Tiburón, Drácula de Bram Stoker, Chicago, Rec y, la más reciente, Mi Gran Noche.

Lo interesante de esta propuesta, es la inmersión. Cogiendo de ejemplo las dos películas que tienen ambientación histórica de la anterior lista, Drácula y Chicago, vemos que en la primera nos trasladamos hasta Segovia, a una abadía, donde actores de carne hueso representaron escenas de la película. Finalmente, pudieron disfrutar de la proyección en el interior de la misma. Los trajes, el lugar y la puesta en escena, ayudaban al espectador a sentir que estaban siendo trasladados al siglo XIX. De igual modo ocurrió con Chicago, en el que se recreó un club clandestino de los años 20. Los asistentes pudieron disfrutar de música jazz, personajes históricos y mucho baile.

Lo que esta iniciativa nos demuestra, es que es posible fusionar el gusto por el cine y la recreación con otras actividades de entretenimiento, que hacen experimentar al público cómo debía de ser el ambiente en ese momento. Por ahora son pocas las proyecciones que han realizado, pero esperamos que en un futuro siga habiendo más de corte histórico.


 

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[Imagen de portada extraída de: vodafoneyuwhatamovie.es]

¿Sabías que…? (XXIV) Himnos de dolor e incomprensión

Como hemos visto en otras ocasiones, la historia ha servido de inspiración numerosas veces a la música. Grupos como Týr o Manowar y compositores como Alan Simon han cantado las alabanzas de algunos de los grandes personajes históricos o nos han relatado su propia versión de los acontecimientos históricos que marcaron una época. Ahora bien, no siempre es posible discernir la historia real tras la canción y, en ocasiones, líricas que nacen del dolor y la incomprensión se convierten en un testimonio del hecho histórico que las inspiró. Canciones cantadas en clave de metáfora o incluso de mofa, que se convierten en auténticos himnos a la alegría y a la libertad.

Precisamente por medio de metáforas Nino Bravo nos contaba en Libre las terribles consecuencias de la Guerra Fría y la construcción del Muro de Berlín. Pues, mientras “de su pecho flores carmesí brotaban sin cesar”, Peter Fechter perdía la vida en la zona muerta que separaba el muro de la Alemania Federal del muro de la Alemania Democrática, tras ser abatido por la Deutsche Grenzpolizei; convirtiéndose en la primera víctima del muro, al no recibir asistencia de ninguno de los bandos por miedo a desatar un conflicto.

A la Guerra Fría hacía referencia también Nena, en su canción 99 luftballons. En ella, los miembros de la banda se preguntaban qué pasaría si 99 globos –que pasaron a ser rojos en la versión inglesa de la canción- volasen hacia el oeste, sobre el Muro de Berlín, en unos años 80 en los que la RDA amenazaba con rearmar la Alemania oriental y las tensiones se cernían sobre el muro. Su respuesta, cargada de ironía, era sencilla: dispararían a los globos con todo su armamento, por miedo a que se tratase de un ataque de la parte occidental.

Un caso algo diferente es la lúgubre Zombie, de la banda irlandesa The Cranberries. Su cantante, la recientemente fallecida Dolores O’Riordan, la definía como “un grito contra la falta de humanidad del hombre con el propio hombre y su falta de humanidad con los niños”. Se trata de un himno al dolor y la repulsa contra los conflictos que asolaron Irlanda del Norte entre los años 70 y 80, así como al terrible atentado perpetrado en 1993 por el IRA en Warrington (Inglaterra), donde numerosas personas resultaron heridas y los hermanos Ball, de 12 y 3 años, perdieron la vida. Un conflicto con orígenes históricos, cuya visibilidad creció con el nacimiento en 1919 del Ejercito Republicano Irlandés (IRA), una organización militar destinada a combatir el dominio británico sobre Irlanda. Se mantuvieron en activo hasta 1997, momento en que se declaró el alto el fuego definitivo, aunque su desmantelación oficial no se produciría hasta 2008, perviviendo hasta la actualidad algunas de sus facciones.

Así pues, no todas las canciones nacen como una alabanza a la historia. Algunas lo hacen como consecuencia del momento histórico en el que al cantante o grupo les ha tocado vivir. Se trata por lo tanto de canciones que nacen a modo de protesta, del dolor y repulsa de sus compositores, pero que con el tiempo se convierten en testimonios directos de los sucesos que les dieron origen.


Fuentes:

http://www.abc.es/20110921/medios-redes/abci-origen-cancion-libre-nino-201109201915.html

https://www.swr.de/swr1/rp/musik/hits-und-storys-werner-koehler-musikgeschichte-99-luftballons-nena/-/id=446770/did=18777620/nid=446770/x3a5ic/index.html

http://www.bbc.co.uk/news/entertainment-arts-42702781

http://www.bbc.com/mundo/noticias-42698498

[Imagen: http://blog.educastur.es/musical/2007/06/04/analisis-de-una-cancion-zombie/]

 

Mi amigo Dahmer

Ficha técnica:
Título: Mi amigo Dahmer
Título original: My Friend Dahmer
Autor: John Backderf
Editorial: Abrams Comics
Editorial en España: Astiberri
Publicación original: 2012

Julio de 1991. El asesino en serie Jeffrey Lionel Dahmer, bautizado por la prensa como el Caníbal de Milwaukee, es arrestado. En los meses posteriores, Dahmer confiesa haber asesinado a 17 hombres, entre 1978 y 1991, además de haber practicado necrofilia y canibalismo con varias de sus víctimas. Tanto por la cantidad de crímenes como por el carácter siniestro de los mismos, no se dudó en atribuirle el título de el mayor asesino en serie desde Jack el Destripador.

La enorme popularidad y mediatización del caso provocó que. a lo largo de los años 90 y comienzo de los 2000, surgieran numerosas obras cinematográficas y literarias narrando la historia de Dahmer y de sus truculentos crímenes. Sin embargo, será en 2012 cuando salga a la luz la obra de la que hablaremos hoy: Mi amigo Dahmer.

miamigodahmer4Este cómic fue creado por Derf (pseudónimo de John Backderf), afamado humorista gráfico estadounidense que, durante su adolescencia, compartió instituto y algunas desventuras con el joven Dahmer. De este modo, Derf construye una narración parcialmente autobiográfica, entremezclada con anécdotas contadas por antiguos amigos y conocidos, así como situaciones extraídas de diversas fuentes.

Es importante destacar que la historia de Mi amigo Dahmer se limita exclusivamente a los años de juventud de Dahmer, terminando de forma simbólica la noche en la que acaba con la primera de sus diecisiete víctimas. De este modo, Derf no acude a un relato fácil de género negro, apoyándose en lo escabroso de las acciones criminales de Dahmer, sino que construye una minuciosa disección de su antiguo compañero y de las acciones y las situaciones que llegaron a convertirlo en el “Carnicero de Milwaukee”. Aún con todo, Derf logra distanciarse de una posible sensación de “humanización” o “racionalización” de los crímenes de Dahmer y, como señala en el prólogo de la obra, su simpatía hacia él termina en el momento en el que comete el primer asesinato. No obstante, a lo largo de toda la obra no deja de señalar a quien en gran medida considera culpables del modo en que terminó Dahmer: a los adultos que lo rodeaban y que no supieron —o no quisieron— responsabilizarse y darse cuenta de sus comportamientos anómalos como su precoz alcoholismo.

No podemos dejar de destacar el trabajo de documentación realizado por el autor, basado tanto en relatos conseguidos de primera mano de sus allegados, como en entrevistas concedidas por Dahmer tras su detención e incluso la propia ficha del FBI del asesino. Además, Derf completa el libro con cuantiosas anotaciones presentes en un anexo final, las cuales fueron incluidas con el fin de brindar una versión lo más completa y veraz del relato, así como para expresar y justificar aquellas decisiones narrativas que tomó a la hora de construir al obra.

Derf publicó originalmente una versión de 24 páginas de esta historia a comienzos de los 2000, pero esta versión no dejó satisfecho al autor que, a lo largo de 6 años, trabajaría para terminar las más de 200 páginas que componen la obra final.

De este modo, en Mi amigo Dahmer encontramos no solo una fantástica narración, sino también un excelente ejercicio documental y de memoria acerca de uno de los más terribles episodios de la historia criminal de finales del siglo XX.


 

Enlaces de interés:

Mi amigo Dahmer en al web de Astiberri

Primeras páginas de Mi amigo Dahmer en la web de Astiberri


[Imágenes extraidas de Astiberri.com]

Lobezno y el Japón de la Segunda Guerra Mundial

La capacidad regenerativa y longevidad de Lobezno (Wolverine), el famoso miembro de lo X-Men, le brinda una interesante relación con la Historia, permitiendo a los autores hacerlo campar por diferentes contextos en su más de siglo y medio de vida.

Anteriormente ya hicimos un repaso al elemento histórico en dos de las adaptaciones cinematográficas del personaje, pero en esta ocasión, volvemos al medio en el que nació para analizar la Historia detrás del cómic Lobezno: Logan, escrito por Brian K. Vaughan (Y: El último hombre, Saga) y dibujado por Eduardo Risso (100 Balas).

Lobezno y el Japón de la Segunda Guerra Mundial