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Lobezno, un paseo a través de la inmortalidad

La inmortalidad es un tema recurrente en la ciencia ficción. Deseada y codiciada por muchos, se convierte a menudo en un relato involuntario de nuestra propia historia, testigo del paso del tiempo y argumento de fondo para mostrar la evolución de uno u otro personaje. Obras como Drácula, con su sempiterno vampiro, o Los Inmortales – The Highlander en versión original – son muestra de esta circunstancia, permitiéndonos, normalmente a través de flashbacks, “revivir” diferentes momentos históricos en los que el protagonista ha tenido la suerte o la desgracia de vivir.

Lobezno –Wolverine en la versión americana – es otro de estos eternos que se pasea a través de la historia, permitiéndonos vivir, a través de sus vivencias, algunos de los momentos más importantes de la humanidad. En el presente artículo nos centraremos únicamente en el análisis de las dos primeras películas en solitario de este personaje, X-Men orígenes: Lobezno y Lobezno Inmortal, vagamente basadas en los cómics y enormemente vapuleadas por la crítica. Por el contario, omitiremos la más reciente de sus apariciones cinematográficas, Logan, debido a la ausencia en la cinta de datos de carácter histórico, al desarrollarse en un futuro distópico. Así mismo, no se tendrán en cuenta el resto de films de la franquicia X-Men, que en algunos casos – véase Primera Generación, Días del futuro pasado y Apocalipsis – permitirían un análisis sobre los años 60 y 70 de siglo pasado o incluso de los campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

Lobezno, un paseo a través de la inmortalidad

Después de los charlies, un gran simio: King Kong tras Vietnam

Ficha técnica:
Título: Kong: La Isla Calavera
País: EE.UU.
Año: 2017
Director: Jordan Vogt-Roberts
Reparto: Tom Hiddelston, Brie Larson, Samuel L. Jackson, Toby Kebbell, John Goodman, etc.

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Si pensamos en qué tipo de película no nos encontraríamos nada referente a la Historia, sin duda encajaría una cuya trama gire en torno a un simio gigante enfrentado a militares y criaturas extrañas. Pero no. Es el caso de la recientemente estrenada Kong: La Isla Calavera, un reboot de la historia de King Kong, el simio más famoso del cine. Aunque buena parte del argumento no tiene nada que ver con la Historia, sí hay varios aspectos de la ambientación que hacen referencia a sucesos bastante relevantes en el devenir del siglo XX.

La trama se desarrolla en los instantes finales de la Guerra de Vietnam, uno de los conflictos más destacados de los años de la Guerra Fría. La importancia de ese contexto se evidencia en que si autorizan la expedición a una isla desconocida hasta ese momento, es por miedo a que sean los soviéticos los primeros en descubrir qué se halla en ella -por aquel entonces estaban desarrollando ambas superpotencias nuevas tecnologías, entre ellas satélites que permitían un mayor conocimiento de la superficie de la Tierra-, muestra evidente del clima de profunda rivalidad y tensión existente. El momento en el que se inicia la expedición coincide con el anuncio, por parte de Richard Nixon, de la retirada de las tropas estadounidenses del territorio vietnamita tras los Acuerdos de París de enero de 1973 -de hecho, en una televisión aparece un breve fragmento del discurso del Presidente-. Aunque este hecho fue recibido con júbilo por el movimiento pacifista y por buena parte de los soldados movilizados, como se refleja en Kong: La Isla Calavera, la reacción no fue unánime, ya que podía ser interpretada como un síntoma de debilidad de los EE.UU. Oficialmente se defendía que la guerra no la habían perdido -pese a que los comunistas norvietnamitas se encontraban en mejor situación-, sino que se había abandonado (así lo señala en el film el teniente coronel Preston Packard). Y todo ello, mostrado al mundo en buena medida gracias a un fenómeno cada vez más importante, como es el fotoperiodismo, que ayudó a que la guerra y sus consecuencias llegaran a un público mucho mayor, gracias a la labor de fotógrafos como una de las protagonistas de la película, Mason Weaver.

Por tanto, si bien es evidente que bajo ningún concepto se podría considerar Kong: La Isla Calavera como un largometraje de tipo histórico, la decisiva importancia de hechos destacados del pasado como desencadenante de la trama -y la habituales referencias a sucesos y procesos de la época- señala que podemos encontrar Historia hasta en los más insospechados rincones del audiovisual y la cultura popular.

Efeméride del mes: la Guerra de Irak

Muchísimos hechos históricos de gran calado tuvieron lugar en marzo, pero en esta ocasión nos vamos a centrar en uno bastante reciente, que ha sido tomado como excusa para la realización de numerosas producciones audiovisuales: la Guerra de Irak.

Tras la acusación (que posteriormente se demostró falsa) hecha por los servicios de inteligencia de los EE.UU. de que el gobierno de Saddam Hussein estaba fabricando armas de destrucción masiva y colaborando con grupos terroristas, una coalición internacional liderada por los propios estadounidenses inició, en marzo de 2003, los bombardeos sobre el territorio iraquí. En menos de un mes, buena parte del país estaba ocupado. Sin embargo, pese a la rápida vitoria militar de las fuerzas de ocupación, la posguerra resultó muy conflictiva, y desde el derrocamiento de Saddam Hussein –que fue ejecutado- ninguno de los gobiernos establecidos ha llegado a dominar la situación. Los conflictos políticos y étnicos han sido una constante, y el inestable contexto internacional facilitó el surgimiento del Estado Islámico y su control de parte de Irak.

La gran resonancia que tuvo la Guerra de Irak entre la opinión pública internacional tiene su reflejo en la enorme cantidad de material que generó en el mundo audiovisual. Ya simultáneamente al conflicto comenzaron a producirse largometrajes y series televisivas cuyas tramas se situaban en él, en ocasiones con el objetivo de narrar una historia, pero habitualmente desde una óptica muy crítica con esa guerra (esta visión es más acusada si cabe en el mundo de la música, donde la censura de la política exterior estadounidense ha sido una constante desde esos años). Ejemplos de series ambientadas en la Guerra de Irak serían Generation Kill o Over There, mientras que películas nos encontramos con un buen número, muchas de ellas con gran éxito de crítica y público: En el valle de Elah, En tierra hostil (ganadora del Oscar a la mejor película), Redacted, La batalla de Hadiza, American Soldiers: un día en Irak (de las menos críticas con la invasión), El Francotirador (dirigida por Clint Eastwood, y centrada en la figura de Chris Kyle), etc. A través de ellas podemos acercarnos no solo a los aspectos puramente militares, sino también a vivencias personales de los protagonistas, las consecuencias de la guerra –la destrucción del país, los problemas sociales y económicos que implicaron para la población local, el síndrome de estrés postraumático de los soldados…-, la conflictividad política, etc.

Así, vemos que la Guerra de Irak es de esos acontecimientos cuya importancia en la Historia se intuye desde su inicio, y la cultura audiovisual nos permite adentrarnos en su explicación y posibles consecuencias desde el primer momento.

Libertarias: Mujeres en el frente

Ficha técnica:
Título: Libertarias
Producción: Sogetel / Lolafilms
Dirección: Vicente Aranda
Reparto: Ariadna Gil, Victoria Abril, Ana Belén, Jorge Sanz, Loles León, Miguel Bosé, Laura Maña, etc.
País: España
Año: 1996
Duración: 124 min.

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Hace 21 años se estrenó una de las visiones más feministas que podemos encontrar en el amplio mundo del cine sobre la Guerra Civil española. En esta ocasión, Vicente Aranda nos traslada al comienzo del conflicto, con la figura de una novicia y de unas prostitutas que son forzadas a formar parte del movimiento libertario Mujeres Libres, formada por milicianas anarquistas. El conflicto armado acababa de comenzar y las fuerzas cenetistas comenzaban a hacerse fuertes en bastantes puntos, como es el caso de Barcelona, como bien se puede ver en la película.

En esta época tan convulsa que marcó a una España rota, dividida por los extremismos, se podía ver cómo en el bando republicano eran destruidos todos los elementos de poder que había en el momento. Esta es una imagen constante en el film, con la quema de conventos y monasterios, libros, obras de arte que se contenían en las iglesias, cruceros de las plazas o incluso documentación de los ayuntamientos, por no hablar de las muertes causadas en este ámbito. De hecho, puede verse incluso en el prostíbulo al comienzo de la película, donde las chicas se rebelan contra la madame del lugar al ser instigadas por las milicianas.

Con todo, el punto de interés está, sobre todo, en el tratamiento del papel de la mujer en el conflicto. Al principio se muestra cómo el movimiento anarquista pretendía la igualdad absoluta entre todas las personas, independientemente de su sexo. Ello conlleva a la inclusión de la mujer en la lucha armada en el frente. Sin embargo, con la aparición y propagación de enfermedades de transmisión sexual, se da un paso atrás, ordenando su desaparición en combate y relegándolas a una participación más sumisa que se entendía más propia de una chica. Esta es la explicación que se le da en el film, aunque en la realidad fue motivado más bien por la falta de preparación militar. Sin embargo, esta decisión llegó a crear conflictos internos entre los combatientes, demostrando que la mujer luchaba tanto contra el fascismo como contra el machismo existente entre sus propias filas.

A esto hay que sumarle otro motivo de disputa, bien reflejada en Libertarias, que fue la necesidad de militarizar al pueblo para crear el posterior Ejército Popular, debido a que las milicias existentes estaban desordenadas y sin formación. Los milicianos anarquistas se oponían a esta idea, ya que no reconocían la existencia de mandos de poder al ser cada soldado un igual. Esto conlleva a intensos debates en los que finalmente prevalece la necesidad de ganar el conflicto.

Finalmente, hay que tener en cuenta que es una película de mediados de los años 90 y cuyo propósito es la de no olvidar lo que ocurrió 60 años antes. Por ello, es importante entender las diferentes representaciones cinematográficas sobre esta temática como material sensible que tiende en gran medida a la subjetividad. De hecho, esto aún puede verse a día de hoy, como en el caso de la película Gernika.


[Imágenes extraídas de http://www.elmundo.es y de http://www.filmaffinity.com]

El corazón del mar, la tragedia del Essex y la verdaderia historia tras Moby-Dick

Ficha técnica:
Título: En el corazón del mar (In the Heart of the Sea)
Producción: Warner Bros. / Village Roadshow Pictures/ etc.
Dirección: Ron Howard
Reparto: Chris Hemsworth, Benjamin Walker, Cillian Murphy, Tom Holland, Ben Whishaw,Brendan Gleeson, etc.
País: Estados Unidos
Año: 2015
Duración: 121 min.

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En el corazón del mar es una película estadounidense del año 2015 basada en hechos reales acerca del hundimiento del Ballenero Essex, hechos que inspiraron la novela de Herman Melville: Moby Dick. Esta película también se basa en la novela homónima de Nathaniel Philbrick. 

La película comienza con el propio Herman Melville visitando a Thomas Nickerson, último superviviente de la tragedia. El motivo de su entrevista es recopilar datos para su próxima novela, a pesar de que él ya conoce algo acerca de la vida en el mar, ya que llegó a embarcarse en su juventud. Durante la entrevista pretende también conocer la verdadera historia del naufragio, pues como dejan ver hacia el final de la película, los datos más escabrosos del naufragio fueron encubiertos en un principio.

En la realidad Herman Melville se inspiró en el relato escrito por el primer oficial Owen Chase: Narración del más extraordinario y desastroso naufragio del ballenero Essex. Otro autor de gran renombre, Edgar Allan Poe también se llegó a inspirar en este suceso dando lugar a La narración de Arthur Gordon Pym, donde se centraba en la lucha por la supervivencia que tuvieron que vivir aquellos náufragos.

Pero Owen Chase no fue el único en escribir lo sucedido, pues el grumete Thomas Nickerson escribió durante su vejez la narración :La pérdida del barco Essex hundido por una ballena y la trágica experiencia de la tripulación sobre botes balleneros; publicada posteriormente por la Asociación de Historia de Nantucket.

Por lo tanto, ya nos damos cuenta de que la película, a pesar de basarse en hechos reales ,decide hacer algunos pequeños cambios. Quizás el que Herman se entreviste con un superviviente hace más empática la situación a que si este estuviese leyendo un libro basado en los hechos. Por lo tanto, sí hubo un naufragio, y Melville se inspiró en su historia para su novela, pero, por lo que sabemos, no se entrevistó con el tripulante Nickerson.

Dibujo de Thomas Nickerson sobre el Essex golpeado por una ballena.

Sin embargo, otros datos sí son verídicos. Los nombres de los personajes, así como lo principal de la historia está bien representado. El ballenero fue embestido por un cachalote durante la cacería, como bien se muestra en la película, provocando el hundimiento del navío y obligando a la tripulación a navegar en los botes balleneros hasta que llegaron a una isla. Esto último también se ve bien reflejado en el film, aunque ellos llegan a la isla perseguidos por el gran cachalote que los hace caer de nuevo al agua cerca de la Isla Herdenson. Podemos ver también como en la isla desierta sufren de hambre a pesar de aprovechar los pocos recursos naturales de la isla,que enseguida se agotan, por lo que algunos embarcan de nuevo.

Tras muchos días a la deriva, sufriendo el hambre acaban por rendirse al canibalismo para poder sobrevivir. En la película este hecho es narrado por Nickerson a Melville, temiendo incluso ser juzgado por ese acto, confesándole el secreto que había guardado toda su vida.

En el film también se muestra que deciden hacer un sorteo para saber quién debía morir en favor de los demás. En la realidad, el desafortunado ganador del sorteo fue Owen Offin, primo del capitán Pollard; Sin embargo en el largometraje el elegido por sorteo es el capitán, y su primo debe sacrificarlo, pero este prefiere suicidarse antes, dejando a todos conmocionados.

En este instante, los tres botes que habían partido de la isla desierta se habían separado. El bote del capitán fue rescatado por un ballenero del mismo puerto que el suyo tras 95 días del hundimiento, mientras que los otros botes fueron rescatados por un barco mercante que los dejó en Valparaiso, Chile, donde se reunieron y dieron aviso para que rescatasen a sus compañeros de la isla desierta. Esto también se puede ver bien reflejado en la película.

En general es una buena adaptación, pues no sólo muestra una historia real con toda la crudeza a pesar de ciertos adornos, sino que además, muestra aspectos relevantes del oficio de ballenero, como el despiece de la carne, las subastas realizadas en los puertos y factorías (al comienzo de la película) o el aprovechamiento total del cuerpo del cachalote cazado. De hecho en cuanto a este aspecto, se comete lo que puede ser un error de traducción en la versión en castellano, pues durante la subasta hablan sobre el precio del semen de ballena, cuando en realidad lo que se aprovechaba del cachalote, además de la carne, grasa y barbas; era el espermaceti o esperma de ballena; algo completamente diferente al “semen”.


Enlaces de interés

Bonilla, Juan (06/12/2015), El Mundo, Cultura: La aventura imposible del Essex  

Wikipedia. Ballenero Essex

Figuras ocultas: mujeres en la NASA

Ficha técnica:
Título: Figuras Ocultas (Hidden Figures)
Producción: Fox 2000 Pictures
Dirección: Theodore Melfi
Reparto: Taraji P. Henson, Octavia Spencer, Janelle Monáe, Kevin Costner, Jim Parsons, etc.
País: Estados Unidos
Año: 2016 (EE.UU.) / 2017 (España)
Duración: 127 min.

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Basada en la novela homónima de Margot Lee Shetterly, Figuras Ocultas nos trae la historia de tres mujeres afroamericanas que fueron claves en la historia de la agencia espacial NASA en la década de 1960. Esta era una época muy convulsa, debido a la segregación racial vivida en EE.UU., que aún a día de hoy no está del todo resuelta. A esto se le suma que debían trabajar en un mundo de hombres, donde las mujeres no tenían derecho a acceder a las altas esferas ni a puestos importantes, mucho menos a las reuniones de los mismos.

Mary Jackson es la primera de ellas, llegando a convertirse en la primera mujer de color, no sólo en graduarse en la Universidad de Virginia gracias a la orden de un juez que le permitió graduarse, sino en convertirse en ingeniera aeroespacial de EE.UU. Otro ejemplo de superación lo vemos en Dorothy Vaughan, que logró ser la primera mujer afroamericana en convertirse en supervisora en la NASA. Fue, asimismo, una de las principales figuras en el manejo de los innovadores ordenadores iniciales de IBM, llegando a familiarizarse con su programación por su propia cuenta.

Por último, tenemos a Katherine Johnson, verdadera protagonista de la obra. Logró tener un papel clave e irremplazable en los cálculos más importantes de la agencia, gracias a los cuales la NASA logró poner en el espacio al astronauta John Glenn y hacerle regresar sano y a salvo. Este hito supuso un enorme avance en la carrera espacial que se mantuvo con la URSS, que culminaría en 1969 con la llegada del hombre a la Luna. Dicho proyecto también contó con la participación de Katherine Johnson, aunque la película se centra solamente en el viaje de John Glenn.

En cuanto al contexto de la obra, se hacen constantes menciones a la lucha de la igualdad racial por todo el país, como puede ser la aparición de la figura de Martin Luther King o el famoso altercado de unos estudiantes afroamericanos que se sentaron en una “cafetería de blancos” en Carolina del Norte (muy bien retratado en la película El Mayordomo), entre otros. También se muestran constantemente escenas reales de los éxitos en la conquista espacial de los rusos, de los discursos del entonces presidente de EE.UU. John F. Kennedy, o del propio viaje de John Glenn.

Finalmente, también se les hace un homenaje especial cuando acaba la película a las auténticas protagonistas en las que se inspiraron, con imágenes comparativas y explicando sus logros futuros. Todo ello convierte a esta película en una auténtica denuncia social, mostrando que las mujeres (y especialmente las que no son blancas) sufren constantemente la presión de no ser reconocidas entre las grandes mentes pensantes de la historia, algo que todavía puede verse a día de hoy reflejado, por ejemplo, en los Premios Nobel, a pesar de haber transcurrido media centuria.


[Imágenes extraídas de http://www.sensacine.com, www.popularmechanics.com, y http://www.publico.es]

Las flores de guerra

Ficha técnica

Título original: The Flowers of War / 金陵十三釵
País: China
Año: 2011
Director: Zhang Yimou
Guión: Liu Heng

Basada en la novela Las 13 mujeres de Nankin, de Yan Geling, Las flores de guerra nos traslada al Nankin (China) de 1937, durante la segunda guerra chino-japonesa. Al igual que otras obras antes reseñadas – véase el cómic Nankín de Nicolas Meylaender y Zong Kai – la película nos relata algunos de los cruentos sucesos acaecidos durante la masacre japonesa a la población china, aunque esta vez por medio de un relato semi-ficticio.

A través de los ojos de Shu, una de las estudiantes del convento católico de Nankín, observaremos la llegada a la iglesia de John Miller, tanatopráctico americano, y de un grupo de mujeres procedentes de un burdel cercano. El conflicto inicial, entre estudiantes y prostitutas, así como la reticencia de Miller a ayudar a las jóvenes, quedará opacado ante los horrores de la masacre, dando paso a la comprensión mutua y, sobre todo, al sacrificio personal en pos del prójimo. Miller adoptará el papel de párroco, como única salvaguarda ante el invasor japonés, a la vez que las pérdidas personales unirán a ambos grupos de mujeres, tan diferentes entre sí.

La película, a pesar de centrarse más en las relaciones interpersonales, no esconde la crueldad del conflicto, mostrando algunas imágenes difíciles de digerir, reflejo de fotografías y documentos gráficos del momento – caso de la incursión al convento por parte del ejército japonés o, sobre todo, la tortura y ejecución de dos de las prostitutas -. Nos muestra además la dura situación vivida por los soldados chinos, dispuestos a luchar hasta su último aliento por proteger a la población civil; ejemplificados en el último superviviente, que dará su vida por proteger la iglesia y a sus habitantes. Por último, observamos el sacrificio, terror y desazón que la población debió de vivir durante los meses de la masacre, así como la desoladora imagen que presentaban las calles de Nankín plagadas de cadáveres de todas las edades y sexos.

A pesar de su poca difusión en Occidente y de ser la adaptación de una novela, la película se muestra bastante fiel al contexto general en el que se desarrolla, reproduciendo la masacre en su forma más cruenta, aunque sin pecar en exceso de sangre o de imágenes de matanzas. La muerte, protagonista secundaria presente de forma constante en la película, se muestra como un homenaje a las víctimas, al terror vivido y sobre todo al sacrificio personal, reflejado en el final de la cinta, donde el desconocimiento del desenlace solo acrecienta en el espectador la idea de respeto hacia las víctimas. Cabe destacar, como punto final, la decisión del director de dar el papel protagonista a una actriz nacida en Nankín, al considerar que el sentimiento personal de la misma ayudaría crear a un personaje más real.

Una película dura, que en ocasiones acongoja al espectador, pero sin duda un buen reflejo y, sobre todo, un gran homenaje a una de las grandes masacres del s. XX.